30 junio 2017

Migui



Otro que se quedó en el chasis, del disgusto, y del cambio. Entregado por sus posibles dueños, del miedo que tenía para él los otros perros no eran amigos, y menos si le entraban así a lo bruto.
Una vez asimilada la nueva situación y liberado de las malas compañías... le va genial.
Enloquece con una caricia.